En estos momentos en los que vivimos, al margen de las adicciones químicas o a sustancias, no podemos olvidar que el fácil acceso a las nuevas tecnologías, que nos facilitan una gran comunicación social y el poder acceder a información de todo tipo en modo instantáneo, han favorecido que algunas personas hayan acrecentado el uso excesivo o inapropiado de las mismas y como consecuencia hayan podido desarrollar diferentes conductas adictivas.

Este tipo de adicciones son bastante frecuentes y no es fácil ver donde está el límite entre abuso y necesidad de las nuevas tecnologías por motivos de trabajo, ya que en muchas empresas se recibe la instrucción de estar continuamente pendiente del Whats, algo que puede llegar a crear una adicción muy potente.

El juego on-line es una actividad que está en apogeo, en algunos casos nuestros jóvenes imitan a iconos del deporte u otros personajes relevantes. Esta actividad probablemente crecerá más en los próximos años, con unas características que lo convierten en potencialmente más adictivo que las apuestas de juego presencial.

Si las adicciones comportan evitación y falta de conciencia, es decir, huir de la situación desagradable o de sufrimiento anestesiándome, es de lógica suponer que lo que necesitamos es un aumento de toma de conciencia para tener la posibilidad de ver la vida con más claridad, tal como es, con calma y sin evadirme. Aceptando que la vida es la que es.

Tal vez puedas elegir cuando decidir que vas a consultar los mensajes y no permitir que los mensajes te invadan a ti. Que el tilín de la aplicación no sea un detonador para activar tu sistema de recompensa del cerebro.

Tómate un respiro…….Cuando tengas ganas de consultar el teléfono haz tres respiraciones profundas y observa si realmente es necesario consultar los mensajes.

¡Pon conciencia en tu teléfono!

¡Pon conciencia en tu teléfono!

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