...a pesar que creas que no puedas aguantar

“Si quieres seguir profundizando en la meditación, ahora te toca hacer un retiro de silencio”-me dijo mi instructora. Y lo primero que pensé fue ¡Ya…cómo que voy a coger días de mis vacaciones para estar en silencio! Había superado la barrera de pasar 1 día en silencio, pero ¡5 días en silencio! Y meditando a solas conmigo misma, era demasiado. 

He de confesar que me daba mucho respeto, pero fue una de las mejores experiencias de mi vida. Significó un salto cuántico en mi crecimiento personal. Cada experiencia es única y transformadora. Y allí está la magia.

Encuentra la paz interior y afronta el futuro con serenidad.

¿Qué te vas a encontrar en un retiro de silencio?

  • A las 7 empezamos a  meditar en silencio con el resto de los compañeros y con el instructor.
  • A las 8.30 desayuno.
  • Luego meditación hasta el yoga de la 13.
  • A las 14 comida en silencio. No se permite hablar ni hacer contacto visual.
  • Y la misma rutina por la tarde. Se alternan meditaciones sentado o caminando.
  • A las 19.30 se escuchan las indicaciones del instructor.
  • A las 20.30 se cena
  • y a las 22 se apagan las luces.

El silencio no es un estado de vacío y de soledad. Todo lo contrario. El silencio es un lugar fértil donde ocurren muchas cosas, donde estás con la persona más importante de tu vida, y que puede que hayas dejado en último lugar, a ti mismo.

¿Y qué pasa en el silencio? 4 situaciones a las que te vas a enfrentar​

1. Te conoces a un nivel tan profundo y auténtico que es más fácil alinear tu vida con lo que de verdad te importa

Pasas tanto tiempo observando tus pensamientos que te vas quitando capas como una cebolla hasta que llegas a lo más profundo de tu corazón. Pablo d´Ors lo explica de una forma deliciosa en su “Biografía del Silencio” (2012):

Cuando llegas a esa profundidad, ves la vida con más claridad y más calma. Puedes llegar a hacer las paces con lo que te atormenta y diseñarte un futuro en el que te sientas más sereno.

“…supe que los peces de colores que hay en el fondo de ese océano que es la conciencia, esa flora y fauna interiores (…), solo pueden distinguirse cuando el mar está en calma, y no durante el oleaje y la tempestad de las experiencias. Y supe también que, cuando ese mar está en una calma aún mayor, ya no se distinguen ni los peces, sino solo el agua, el agua sin más.”

Pablo d´Ors

La experiencia más transformadora es la que tú vives cuando le das espacio a la emoción, la aceptas y dejas que fluya sin juzgarla.

2. Aprendes lo que significa de verdad la inteligencia emocional y conectas con esa sabiduría que tienes dentro de ti que te ayuda a tomar mejores decisiones para ti y tu entorno

Experimentas en tu propia piel el poder de las emociones. No lo que te cuentan o lo que has leído. Las emociones tienen una sabiduría increíble.

Y en un retiro no te puedes escapar de ellas. Te toca vivir las emociones tal y como son. Y eso significa que puedes visitar el cielo y también el infierno.

Y todo está bien, porque el cielo sienta bien a todo el mundo. Y porque, si no rechazamos la emoción ni la evitamos, la visita al infierno es sólo temporal. Y lo que aprendes en el infierno es oro puro.

3. Te conectas de una forma natural con el amor, la compasión y el agradecimiento que ya están dentro de ti y que te ayuda a tener relaciones profundas con los demás

Cuando te das cuenta de que todos estamos en el mismo barco, de que los demás tienen las mismas dificultades que tú y que se enfrentan a continuos retos en su día a día, dejas de sentirte solo y aislado. Ves al otro más de lo que quiere mostrarte.

“En lugar de vagar en modo “resolución de problemas” todo el día, pensando sobre todo, en lo que tienes que solucionar en ti o en tu vida, puedes pausar durante unos momentos a lo largo del día para maravillarte ante lo que no está roto: TÚ”

Kristin Neff

“A través de unos movimientos físicos y del desarrollo de ciertos hábitos emocionales y mentales voy a poder alcanzar mi potencial, recuperar mi salud y vivir en armonía conmigo mismo y con el mundo exterior”

Natalia García, Maestra de ZhiNeng QiGong

4. Conoces más tu cuerpo y descubres qué es lo que necesita para poder cuidarte mejor​

En un retiro se pasan muchas horas sentado, lo que puede ser muy incómodo. Así que la hora del yoga era un momento muy especial ¡Por fin me puedo mover! Y resulta que el yoga se vive de una forma muy diferente. Estás tan conectado contigo, estás tan en ti, que la sensibilidad acerca de tu cuerpo aumenta y aprendes lo que te sienta bien y dónde están tus límites.

Incluso el dolor físico se vive de otra manera. En los momentos de dolor de espalda, aplicando una actitud mindfulness de curiosidad y aceptación, el dolor desaparecía. Y es que aprendí que el dolor tiene dos fases, el dolor inicial, y el dolor que nos causamos a nosotros mismos con los pensamientos acerca de ese dolor. Y cuando no lo juzgas, la experiencia cambia.

 

 

Y la experiencia de comer también es diferente. Notas más los sabores, lo que te gusta, lo que no. Ves cómo reaccionas, lo que te dices, lo que sientes. Notas lo que te sienta bien y lo que no. Comer se convierte en una cata infinita. 

Un retiro de silencio no es para todo el mundo.

Como siempre te digo, no hace falta que te creas lo que yo te cuento. Es más importante que lo experimentes tú en tu propia piel y que tú llegues a tus propias conclusiones.

Así que ahora me gustaría preguntarte:

¿Te apetece probar a pasar unos días en silencio en un retiro?

Tienes la oportunidad de probar esta experiencia apuntándote a un retiro de 2 días el fin de semana del 30 de noviembre.

Y si te atreves con más, puedes apuntarte a un retiro de 5 días del domingo 2/12 al viernes 5/12 de diciembre.

Haz clic AQUÍ para saber más

¿Qué opinas tú?

¿Cómo te sienta a ti el silencio? Me encantará saber qué opinas tú. Déjanos tus comentarios aquí abajo.

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¿Cuál es tu experiencia?

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